Y fue entonces cuando el mundo se detuvo. Porque tal y como
decías él era tu mundo. Tú razón de vivir. Tu todo. Esos momentos que miles de
recuerdos impactan contra ti. Y lo das todo por perdido, pasa una semana y no
te crees nada, dos semanas y empieza el dolor. Así hasta que llegas al mes y
sonríes. El segundo mes siempre pasa algo malo que te vuelve a joder el pasado
y ahora los problemas del presente. Tercer mes: Este es el clave. Lo empiezas
tan mal como el segundo, pero con diferencia que allí esta. El nuevo motivo
para que en tu rostro se dibuje una sonrisa de gran consistencia y le das tu
bienvenida a tu segundo amor.
Y lo mejor de todo es que el amor siempre será nuestro bebe.
